Petroselinum sativum.
Planta de la familia de las belíferas. Planta bienal: en el primer año se desarrolla en forma de mata y en el segundo emite el tallo floral. No presenta exigencias especiales en cuanto al clima. En el periodo invernal vegeta y se desarrolla regularmente, aunque no con la rapidez con que lo hace en los periodos calurosos del año.
La recolección se efectúa cortando las hojas por encima del cuello de la raíz, procurando no dañar el cogollo central ni repetir los cortes donde se han practicado recientemente, sin dar tiempo al desarrollo de las nuevas hojas, en cuyo caso se debilitaría considerablemente la planta.
Curiosidades:
Es, sin duda, la hierba de uso más común en la cocina europea y americana, aunque, con demasiada frecuencia, se suele emplear como guarnición y dejarla, despreciada, en un lado del plato.
Una advertencia procedente de la sabiduría popular: no coma demasiado perejil, o parecerá más viejo de lo que es.
El mejor método que se conoce para eliminar el olor a ajo en el aliento es masticar una ramita de perejil.
Utilizado en la antigüedad como planta medicinal, su uso actual más difundido es el culinario, aunque no menos antiguo.
Tanto la raíz como la semilla aparecen registradas en farmacopeas europeas, y uno de sus componentes, el apiol, descubierto en 1849, se comprobó que era efectivo en la cura de la malaria y problemas asociados a ella.
El aceite esencial del perejil estimula el apetito e incrementa el flujo sanguíneo al estómago y al útero, por lo que se ha venido utilizando como ayuda para la digestión y para regular la menstruación.
Las raíces comidas igual que los nabos, activan los riñones y han sido usadas medicinalmente en dolencias renales así como en inflamaciones de próstata.
En veterinaria se ha empleado para poner en celo a las ovejas.
Foto propia.